Juan Pablo Díaz

Juan Pablo Díaz sobre el arte que converge

Irse viral no viene mal pero no es el por qué de Juan Pablo Díaz.

Fue el acceso a su propia computadora temprano en su carrera lo que facilitó que tradujera su formación en radio, televisión y teatro al ciberespacio.

Le pedí que habláramos de convergencia medíática por el DM de Instagram, precisamente. Un tema académico claro, porque la convergencia de medios, audiencias, plataformas, narrativas y otras pajas, surge natural en la creación artística de Díaz.

Juanpipr tiene 45k seguidores en Instagram que considera su grupo focal. Contestó mis preguntas con varios mensajes de voz, con la voz oficial de Claro Puerto Rico.

“Empecé a crear contenido como para el 2004 en la universidad y me zafé de hacer ensayos, que me parecían tediosos, haciendo video ensayos”, recordó sobre sus tiempos en el Departamento de Drama de la Universidad de Puerto Rico en Río Piedras.

Cuando apareció YouTube lo utilizó como canal de difusión para una serie llamada Cultura Charra.

Cultura Charra contaba la realidad puertorriqueña a través de la sátira política en vídeos tipo mockumentaries, o parodias, que se presentaban luego de la función de teatro de Teatro Breve, el popular grupo teatral al que pertenece Díaz.

“La pendejá’ de los influencers era impensable, había gente viviendo de las redes pero tenías que tener unos números ridículos. Todavía las agencias de publicidad no estaban mirando para allá para hacer sus promociones”, explicó el artista, quien ahora considera las redes sociales su taller principal de trabajo.

En su proceso creativo piensa de inmediato en cómo difundirá la idea en redes. Se vale de tecnología para reproducir en forma digital, en vez de analógico, con maquillaje y vestuarios, los personajes que interpreta. Así surgió la viral Titi Wandi, un animoji que Díaz controla, tal fuera marioneta, para interpretar a la ex gobernadora de Puerto Rico, Wanda Vázquez.

Además del trabajo, esa dimensión económica de la convergencia, la creación en las redes se vuelve para él un desahogo, “una terapia”.

“Uno nunca sabe dónde está el palo pero eso no quiere decir que porque sea bueno va a tener difusión”, opina sobre los algoritmos cambiantes. “Hay gente que lo utiliza como su taller en la fama, mas la fama no es mi fin”.

Crear independientemente del resultado y convergir para llegar al público lo es. “Hay un cojonal’ de gente que haciendo lo mismo. ¿Dónde estás tú en ese ruido?, eso lo determina cada cual”.